
Perros negros: el color no cuenta toda su historia
El color negro no define a un perro. Antes de juzgarlo por su apariencia, vale la pena conocer su historia.
Antes de conocerlo, ya le pusimos cara de serio, de elegante o de intimidante. ¿Cuánto de eso está realmente en el perro?
Una foto muestra un perro negro mirando a la cámara.
Alguien ve ternura. Otra persona, desconfianza.
Todavía no sabemos cómo se llama ni qué le gusta hacer.
Sin embargo, ya empezamos a escribirle una personalidad.
El color llegó antes que la historia.
El pelaje tiene una explicación; el perro necesita ser conocido
La genética permite explicar cómo aparece el pigmento del pelo.
El laboratorio de genética veterinaria de UC Davis describe, por ejemplo, variantes del locus K asociadas al color negro dominante.
Esa información habla de pigmentación. No permite determinar el temperamento de un perro.
Para imaginar cómo será convivir con él necesitamos otra clase de información: observarlo, conversar con quien lo cuida y conocer sus experiencias, salud y rutinas.
“Parece bravo” frente a una fotografía dice muy poco sobre cómo se comporta en una situación concreta.
¿Los perros negros siempre esperan más?
La expresión “síndrome del perro negro” describe la idea de que estos perros reciben menos oportunidades de adopción.
Pero un estudio de Svoboda y Hoffman, realizado durante cuatro años en dos refugios de Estados Unidos, no encontró que los perros negros tuvieran una espera significativamente más larga ni una mayor probabilidad de eutanasia.
Ese resultado cuestiona una afirmación automática.
También existen otros factores prácticos que pueden influir en cómo son percibidos o fotografiados, especialmente cuando el contraste dificulta distinguir sus expresiones.
La experiencia de cada refugio puede variar. Lo que sí conviene evitar es convertir una percepción en una regla general.
Darle una oportunidad a la historia completa
Si estás ayudando a difundir a un perro negro, una fotografía con buena luz donde se distingan sus ojos y expresión puede aportar mucho.
Pero también cuenta mostrarlo en una escena de su vida.
¿Disfruta olfatear durante el paseo?
¿Busca compañía?
¿Necesita tiempo para acercarse?
Cuenta también lo que le cuesta.
Si estás pensando en adoptar, utiliza la fotografía como una invitación a conversar.
Pide información, acércate cuando sea posible y date tiempo para observar.
Negro describe su pelo. Lo demás merece una conversación más larga.
Fuentes: Díaz Videla (2020), Revista Argentina de Ciencias del Comportamiento, UC Davis, Veterinary Genetics Laboratory, Svoboda y Hoffman (2015), Animal Welfare.